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27 de febrero de 2025

CURSO DE ESCRITURA CREATIVA, de Brandon Sanderson





          A mí, en lo personal, no me gustó. Tal vez porque el libro se centra principalmente en la producción de novelas y sagas de fantasía épica o de ciencia ficción (y yo esperaba un abordaje más general de la escritura), o tal vez porque la forma de escribir de Sanderson no sólo no me identifica, sino que incluso me molesta. Para el autor de este libro, hay dos formas de escribir, que él llama "escritores de descubrimiento" y "escritores con esquema". Si bien es difícil encontrar autores en los extremos, la mayoría tiende a identificarse con uno de ellos. Yo me identifico con los primeros, Sanderson con los segundos, y esto hace que muchos de sus consejos no me aprovechen o que la concepción misma que tiene de la escritura me irrite.

          Podríamos decir que Sanderson ve la creación literaria en términos mecanicistas, basados en esquemas y configuraciones que buscan que el producto final "funcione" (palabra que utiliza una y otra vez). Sus conceptos de "arco de personaje", "ambientación" o las mismas "reglas de Sanderson" tienen como finalidad lograr una obra que agrade a los lectores y, por ende, se venda bien. Más allá de la idea de diversión, que no está ausente de la exposición, se ven los libros como un producto netamente comercial. No hay nada de malo en eso, no está mal que el escritor busque vender sus libros (yo mismo lo hago con bastante empeño), pero me hace ruido cuando, para lograrlo, se esté dispuesto a intervenir la historia fríamente hasta el punto de sacar personajes que se desvían de lo estipulado, cambiar tramas que reciben comentarios negativos o modificar escenarios que no llegan a gustar. De aquí la idea de que "funcionar" sea un sinónimo de gustar, algo que si no ocurre se debe "solucionar" para que la novela se venda. Bajo este punto de vista, muchas de las más grandes obras de la historia de la literatura (que no fueron bien recibidas en su momento por la incomodidad que generaron) jamas hubiesen existido. Como ejemplo de esta mirada, podría agregar la siguiente cita de la página 250 de la edición de Penguin (2022): "Para la mayoría de los escritores, pulir de este modo su narrativa es un reto que no termina nunca. Muy pocos llegan a la excelencia, y desde luego no en los primeros borradores, pero el camino es este. Si conseguís recorrerlo, si aprendéis a aplicar bien estas estrategias, venderéis libros de prisa".

          Insisto, querer vender libros no está mal, pero confundir la venta con la excelencia me parece un error tan triste como peligroso.

          En definitiva, si no desean escribir fantasía épica o si creen que la literatura es algo más (o mucho más) que la venta de libros, entonces este libro no es para ustedes. 

          Definitivamente no fue un libro para mí.



EL MONJE, de Matthew Lewis




          Publicada en 1796, El monje de Matthew Lewis es, para muchos, la primera novela de terror gótico de Inglaterra. Estemos de acuerdo o no con esta adjudicación inicial (se podría discutir mencionando El castillo de Otranto, de Horace Walpole, de 1764), sí es cierto que esta novela marcó un camino que después muchos siguieron e imitaron hasta el cliché.

          El monje cuenta la historia del abad Ambrosio, la decadencia moral en la que se ve inmerso y, también, la historia de los personajes que, directa o indirectamente, se relacionan con él.

          La novela está muy buena. A pesar de algunas desprolijidades en su estructura, hay que admitir que no ha envejecido todo lo que podría haberlo hecho. Dicho con otras palabras, se lee bien y se disfruta mejor. Incluso, sorprende la claridad con que se exponen argumentos anticlericales y se relatan algunos vicios y crímenes, hasta el punto de no sorprender que en su época se haya acusado a la obra y a su autor de inmorales y blasfemos. 

          Sin lugar a dudas, El monje de Matthew Lewis es un libro que vale la pena leer, tanto para conocer un clásico del gótico como para disfrutar de una historia que, en no pocas ocasiones, pone los pelos de punta.



15 de enero de 2025

NOSFERATU (2024): Mejor no comparar




          Vi la actual Nosferatu, de Robert Eggers. Me gustó, aunque no tanto como esperaba. Entre los aspectos positivos, resalto las actuaciones de Lily-Rose Depp (como Ellen Hutter) y de Nicholas Hoult (como Thomas Hutter). También son muy buenos los escenarios, que (tecnología mediante) hacen que el espectador se sienta transportado a la Europa del siglo XIX, tanto en su versión citadina como en la de las regiones arcaicas del Este. El ritmo de la historia se sostiene, los sustos tienen sus apariciones de rigor y la estética gótica no defrauda. 

          No obstante, el problema con este tipo de películas es que no se evalúan por los logros y defectos propios, sino por las virtudes y las deficiencias en comparación con los films que la preceden y conforman su base (en este caso, la versión muda de 1922, dirigida por F. W. Murnau, y la de 1979, de Werner Herzog). En este sentido, la adaptación actual defrauda bastante. No voy a hacer spoilers, pero sí diré que el argumento pierde con los cambios que implementa. La comparación más inevitable, la del conde Orlok, la deja mal parada. Los vampiros anteriores, el de Max Schreck y el de Klaus Kinski, son demasiado buenos en relación con la encarnación de Bill Skarsgård (y no por culpa de él, sino por un guion que hace del conde no mucho más que un bruto en descomposición). 

          En conclusión, siempre y cuando no se piense en sus predecesoras, la película puede llegar a agradar. 

          Y, para ahorrarle algunos golpes más, evitemos la comparación con la novela Drácula, de Bram Stoker.


(-Si te interesa leer más sobre las versiones de Nosferatu, hacé click acá.) 


11 de agosto de 2024

SEGUNDO CICLO DE CINE "TERROR EN EL OESTE"

 



El jueves 09 de agosto comenzó el segundo ciclo de cine "Terror en el Oeste", en el Espacio INCAA de la Municipalidad de Morón (Teatro Municipal Gregorio de Laferrere, en la esquina de Alte. Brown y San Martín). Después de la primera iniciativa (realizada en marzo de este año, con las películas Cuando acecha la maldad, de Demián Rugna, Pussy Cake, de Pablo Parés, y Algo que pasó en año nuevo, de Jorge Pinarello), el área de cultura del municipio decidió reiterar la propuesta, ahora con producciones no sólo de Argentina, sino también de Brasil y Paraguay. La inauguración contó con Otra película maldita, de Alberto Fasce y Mario Varela, un documental sobre el cine de terror argentino. El jueves que viene, 15 de agosto, será el turno de Continente, de Davi Pretto (producción argentino-brasileña); el jueves 22 se proyectará MAR.IA, de Gabriel Grieco y Nicanor Loret; y, finalmente, el jueves 29 se concluirá con Pora, la maldición, de Fasalien y Claudia Zárate (producción paraguaya). 

Si te gusta el terror y el cine de género, sin lugar a dudas tenés que aprovechar esta oportunidad. La entrada es gratuita (aunque se puede pagar un bono voluntario de 500 pesos), y se realizan reservas en la página del municipio.

 

 

Sobre OTRA PELÍCULA MALDITA 



Otra película maldita es un documental de una calidad notable. Dirigido por Alberto Fasce y Mario Varela, cuenta con la conducción de Darío Lavia y recopila testimonios de directores, productores, críticos y especialistas, que reflexionan en torno al terror como género, con su historia, condiciones, reglas, efectos y características. Además, el documental exhibe una cantidad de archivos, imágenes y escenas (muchas de ellas difíciles de encontrar) que dejarán con la boca abierta hasta al más especializado de los cinéfilos. 

El recorrido de este estudio es exhaustivo, y se extiende desde los inicios del género en nuestro país, con el mediometraje El hombre bestia (1934), dirigido por Camilo Zaccaría Soprani, hasta las producciones más actuales de directores como Pablo Parés, Paula Pollacchi, Laura Casabé, Adrián García Bogliano, Demián Rugna, Jimena Monteoliva, Daniel de la Vega y Gonzalo Calzada, entre otros. La lista de películas mencionadas y analizadas es enorme e incluye films como Una luz en la ventana (de Manuel Romero, 1942), con el legendario Narciso Ibáñez Menta; Malambo (de Alberto De Zavalia, 1942); La piel de zapa, inspirada en la novela de Balzac (dirigida por Luis Bayón Herrera y estrenada en 1943); El extraño caso del hombre y la bestia (dirigida por Mario Soffici, de 1951), basada en El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson y que para muchos se trata de la primera película verdaderamente de terror de Argentina; Sangre de vírgenes (de Emilio Vieyra, 1967), la primera de vampiros; La casa de las sombras (de Ricardo Wullicher, 1976), y muchas otras, que no menciono para no exasperar al lector. Incluso, el documental no deja de incluir esos films que sólo usan recursos del terror en historias que poco tienen que ver con el género, como Mingo y Anibal contra los fantasmas (de Enrique Carreras, 1985) o Los matamonstruos en la mansión del terror (de Carlos Galettini, 1987). Nada parece quedar afuera de este increíble informe. 

Otra película maldita es una puerta de acceso a la historia de un género cinematográfico que, todavía, está esperando su reconocimiento. Una puerta de acceso llena de fantasmas, asesinos, monstruos y dientes. Una puerta de acceso que, definitivamente, pondrá los pelos de punta a más de un espectador. 

 

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Título original: Otra película maldita

Año: 2023

Duración: 120 min.

País: Argentina

Dirección: Alberto Fasce, Mario Varela

Guion: Alberto Fasce, Mario Varela




17 de diciembre de 2023

RAMALES OLVIDADOS, de José A. García





- El hombre en busca de sentido

 

            Ramales olvidados (Trapezoide Ediciones, 2023), de José A. García, es un libro de cuentos curiosamente vinculados entre sí y ambientados en un mundo climáticamente postapocalíptico, algunas veces muy parecido al nuestro y otras muy diferente. Entre los relatos del primer grupo, podría mencionar los dos que abren la compilación. En «La revuelta de los patos» vemos a un hombre a punto de caer en la indigencia, que recurre al chino dueño del «apestoso inquilinato» en que vive con el fin de pedirle trabajo. El chino acepta y le ofrece algo sencillo: ser chofer, llevando y trayendo mercadería y gente. Las únicas condiciones son la discreción y el silencio. Al renunciar a ambas, nuestro protagonista descubrirá el lío en que está metido. «Para restaurar el universo» es una interesante historia que expone de alguna manera nuestro lugar en el cosmos (para nada ventajoso, de más está decir) y nos insinúa que la clave para el equilibrio y la salvación de TODA la creación puede estar ahí, frente a nosotros, en cualquier esquina, en cualquier rincón, incluso en un museo apenas visitado. Dentro del segundo grupo, los que nos sumergen en entornos extraños, está «Eslabón», en el que un grupo de sobrevivientes a algo permanece en una endeble construcción que antes podría haber servido de estación ferroviaria. Rodeados por interminables desiertos de arena gris, los personajes pasan sus días buscando agua. Todo cambia cuando uno de ellos, Camacho, comienza a experimentar una serie de transformaciones, tanto en su comportamiento como en su misma corporalidad. «Enemigos del hombre», por otra parte, nos sitúa en un ambiente diametralmente opuesto. Aquí, la vegetación lo cubre todo y amenaza con ahogar lo poco que queda de la humanidad. Para sobrevivir, las personas no pueden más que luchar contra la naturaleza, que, sin pausa y sin respiro, crece a su alrededor. 

Estos son apenas cuatro de los diez cuentos que van a encontrar en Ramales olvidados. Todos merecerían un comentario aparte, pero como el tiempo es tirano (y el ser humano un ferviente esclavo de esa tiranía), sólo voy a sugerir que los lean todos. Ahora, me gustaría continuar con algunas apreciaciones un tanto más generales. 

Como dije antes, las historias de Ramales olvidados están vinculadas entre sí por el mundo en que se ubican, que, aunque a veces muy distinto de cuento en cuento, comparten hilos conductores, como la presencia de la Secretaría de Transporte (órgano omnipresente que nos hace pensar en un gobierno al estilo 1984) o la referencia repetida a la estación de Juncal o a la de Trénomo. Las conexiones, no obstante, no terminan acá, sino que se pueden ver en aspectos más profundos de las tramas. En ellas, por ejemplo, advertimos una especie humana perdida y desorientada, que no recuerda cómo llegó donde está ni tiene idea de hacia dónde debe dirigirse. En este sentido, la presencia (o la ausencia señalada) de los trenes es muy significativa, lo mismo que los escenarios que tienen a las estaciones y a las vías como lugares protagónicos. El hombre, en Ramales olvidados, está de paso, sólo que no sabe de dónde viene ni hacia dónde va. Su misión será la de encontrar un sentido a su existencia, un camino en medio de tanta confusión y espanto. Quedarse no podrá ser nunca una opción. Las estaciones son, siempre, lugares transitorios. Por esto, los protagonistas marcharán, con el tiempo fluctuando de manera caprichosa, con los elementos en contra, siguiendo su instinto o, cuando no, ramales ya olvidados, con la esperanza de hallar, en algún sitio o en algún momento, su destino. 

Ramales olvidados nos permite disfrutar de buenos relatos, en tiempos en los que la falta de certezas parece salir de las hojas para acompañarnos en nuestros propios recorridos vitales. Esto es lo que más rescato de la (buena) ciencia ficción: poder ver en sus mundos el nuestro, en sus dilemas nuestros dilemas. Sin lugar a dudas, esto verá el lector en este libro de José A. García. 

Imposible no recomendarlo.


 

 - García, José A. Ramales olvidados. Buenos Aires, Trapezoide Ediciones, 2023.

 

 

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Sobre el autor: José A. García es escritor, guionista de historietas y blogger por elección; profesor de historia y magíster en historia contemporánea por profesión; argentino por geografía. Participa con cuentos, artículos e historietas en publicaciones independientes de Argentina, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, México y Venezuela. Cree fervientemente que el conocimiento se demuestra haciendo y no acumulando diplomas, premios y menciones como condecoraciones o títulos de nobleza. 





13 de diciembre de 2023

TRENES VACÍOS, de Ana Caldeiro

 




            Leer a Ana Caldeiro es, para mí, una fuente de disfrute textual que no suelo encontrar en cualquier libro ni experimentar con cualquier autor. Ya con la novela La continuidad del viento (Milena Caserola, 2015) me había convencido de estar frente a una excelente narradora. Ahora, con Trenes vacíos (Azul Francia, 2022), libro que contiene once cuentos, no hago más que reafirmar esa primera convicción. Caldeiro es, sin lugar a dudas, una pluma destacada en la literatura argentina contemporánea. 

            Como dije, Trenes vacíos está compuesto por once relatos. Reseñar libros como este es siempre un desafío. Uno corre el riesgo de extenderse demasiado, ahondando en cada una de las historias, o de no decir lo suficiente, al hablar de un modo muy general. Por eso, en busca de una especie de equilibrio, voy a mencionar sólo algunos de los títulos que más me impresionaron, aunque dejando bien en claro que todos me gustaron. «Tejedoras de Mink» nos muestra, de manera maravillosa, la vinculación de la libertad con el peligro, la amenaza y la ruptura de las tradiciones; «Querida Antonia» nos retrotrae, en versión moderna, a los más oscuros cuentos de hadas (y de brujas); «Liana» es una muestra de lo que debe ser un cuento fantástico; «Miriñaque» nos sumerge en un ambiente opresivo, en el que un simple comercio puede ser, también, un lugar perturbador y angustiante; y «Besos en los ojos» es una historia que combina lo sexual y la violencia en una vorágine poco menos que cautivadora.   

¿Y qué decir del estilo de Caldeiro? La palabra adecuada, el ritmo perfecto, la asociación que todos tendríamos que haber visto pero que sólo ella vio, la cotidianidad que de pronto pega un giro hacia lo extraño sin por eso abandonar lo cotidiano, lo fantástico como ruptura de la percepción espaciotemporal, los giros inesperados que hacen de cada final una aventura… 

Créanme, y lo digo con entusiasmo, tienen que leer Trenes vacíos. 

Después me cuentan.


- Caldeiro, Ana. Trenes vacíos. Buenos Aires, Azul Francia, 2022.

 

 

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Sobre la autora: Ana Caldeiro nació en Buenos Aires en 1973. Creció en la Patagonia. Fue muchas cosas antes de ser terapeuta del lenguaje, escritora y docente. Participó en proyectos vinculados a la comunicación y a la promoción de la lectura. Trabajó en la UBA y el Conicet como docente y colaboradora en laboratorios de lenguaje. Su primera novela, La continuidad del viento (Milena Caserola, 2015) fue seleccionada por la Escuela de Escritores del Rojas para su clínica de novela y crónica, y finalista en 2012 del Premio Internacional de Novela «Marco Denevi». Varios de sus cuentos obtuvieron premios en concursos nacionales y extranjeros e integran diversas antologías.

 



11 de diciembre de 2023

CEMENTERIO DE ANIMALES: EL ORIGEN (del fin)




 

            Cementerio de animales: El origen transcurre en el año 1969 y nos muestra a un joven Jud Crandall que decide, junto a su pareja Norma (no sabemos si están casados o no), abandonar su pueblo natal, Ludlow, para unirse al Cuerpo de Paz, respondiendo así a un llamado que los impulsa a ayudar a otras personas. Ya saliendo del pueblo, la cosa se complica al toparse con Hendrix, el perro de su amigo de la infancia, Timmy Baterman, que acaba de regresar de Vietnam y permanece encerrado en su casa. Algo no anda bien con Hendrix, como tampoco con Timmy. De hecho, algo no anda bien en Ludlow, donde la muerte siempre se sintió diferente.

             La película encarna, en cierta forma, una paradoja: está principalmente destinada a los fans de Cementerio de animales, pero para poder valorarla positivamente (si es que eso es posible) uno debe hacer caso omiso de la versión de Stephen King. En primer lugar, esta historia no es la precuela de la novela, sino del film de 2019 (ver reseña aquí), como lo demuestra el contexto histórico en que se ubica, ya que de seguir la trama original los hechos deberían desarrollarse en la década del 40, cuando Timmy «vuelve» de la Segunda Guerra Mundial. Además, y como ya había hecho la adaptación mencionada, muchos aspectos del argumento primero, como las características de los que regresan del cementerio micmac o los sucesos mencionados en la novela, son tergiversados, modificados y/o anulados. Las precuelas, si tienen alguna razón de ser, existen para permitirnos conocer un poco más a los personajes que tanto nos cautivaron, para ver cómo comenzó todo. Ahora bien, si los personajes que aparecen, aunque con unos años menos, no son los mismos que los que vimos en la historia que conocimos, si el comienzo difiere de su continuación, la precuela no es en sí precuela, sino una triste divagación. 

            No recomiendo Cementerio de animales: El origen, como no recomendé la nueva adaptación de 2019. Hasta llego a preguntarme si el cine, en este siglo de efectos especiales y remakes compulsivos, no se será recordado como el gran arruinador de las buenas historias.

 

 

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Título original: Pet Sematary: Bloodlines

Año: 2023

Duración: 87 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Lindsey Beer

Guion: Lindsey Beer, Jeff Buhler. Novela: Stephen King

Reparto: Natalie Alyn Lind, Jackson White, Henry Thomas, Jack Mulhern, David Duchovny, Pam Grier.

Fotografía: Benjamin Kirk Nielsen

Compañías: Di Bonaventura Pictures, Paramount Pictures, Paramount Players, Room 101. Distribuidora: Paramount+