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2 de noviembre de 2018

LO QUE ES EL AMOR



Supo lo que era el amor cuando la vio sonreírle. Al otro, no a él. Supo, además, que el amor correspondido era siempre incierto, engañoso. ¿Cómo saber si realmente se amaba cuando constantemente se era interrumpido por la presencia de quien decía amarnos? No, sólo el abandonado sabía que amaba, porque amar era dejar ir a la persona amada aunque se llevara su corazón con ella. Amar era quedarse sin corazón. Amar era convertirse en mártir.

Así, sin corazón, pero con la certeza de saber que amaba, tomó el camino opuesto, volviendo la cabeza cada tanto, mirándola a ella, mirándolo a él (al otro), tan alegres y tan equivocados. Ninguno de los dos podría saber nunca lo que era el amor.



CREACIÓN



Se dice, al menos así me dijeron, que la fotografía es el invento que más deploró y deplora Dios. Antes, bastaban tres generaciones (a veces incluso dos) y un poco de distancia para que los humanos cayeran en el olvido. Crear hombres era una tarea sencilla, repetitiva. Ahora, por el contrario, siempre quedan registros. Crear pasó a ser una imposición de originalidad, una tortura de rostros nuevos y distintos. A Dios, eso se dice, se le están acabando las ideas, y poco falta para que los nuevos vuelvan a ser los de antes.





EL DESTINO



El Destino es un chico medio idiota jugando con sus soldaditos de plástico. Cada tanto quema a uno, aplasta a otro y exalta a otro. Eso sí, su diversión más grande consiste en hacerles creer a todos que hay un porqué.



HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE



"Hasta que la muerte los separe" escucha que dice el sacerdote en el altar, frente a los novios. Desde uno de los bancos los ve, tan enamorados, tan seguros. "Ingenuos", piensa, "la muerte no separa. No hay nada que una más que ella, y nada que separe más que la vida".



PREFERENCIAS



Prefiere la soledad para evitar el abandono; la muerte, para no preocuparse por la enfermedad; la tristeza, para no sucumbir al miedo. Huye incansablemente del amor eligiendo a quien no ama, no sea cosa que la vida se interponga y le haga una pregunta.



NUNCA SE SABE



          -Chau, papi -dijo Rocío, al tiempo que estiraba el cuello para darle un beso en la mejilla.

          -Chau, hermosa -respondió él-. Portate bien.

          Se besaron. Entonces, Rocío se dio media vuelta y caminó hacia la entrada del colegio, arrastrando su mochila con carrito.

          Él la vio alejarse. La vio entrar. La vio perderse por el largo pasillo pintado de verde. Si hubiera sabido que no la iba a volver a ver, habría buscado la forma de mirarla un rato más. Si hubiera sabido que no le iba a volver a hablar, le habría dicho que la amaba. Si hubiera sabido que la vida le iba a decir a uno de ellos "basta", habría sumado al beso un fuerte abrazo.

          O no.

          No hay modo de saberlo.



BREVE HISTORIA DE AMOR



Ella subestimó su amor. Él sobrestimó su paciencia. Ahora ambos viven el intento de olvidarse. Lo que podría haber sido una maravillosa novela de amor, no pasó de borrador.