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2 de noviembre de 2018

LO QUE ES EL AMOR



Supo lo que era el amor cuando la vio sonreírle. Al otro, no a él. Supo, además, que el amor correspondido era siempre incierto, engañoso. ¿Cómo saber si realmente se amaba cuando constantemente se era interrumpido por la presencia de quien decía amarnos? No, sólo el abandonado sabía que amaba, porque amar era dejar ir a la persona amada aunque se llevara su corazón con ella. Amar era quedarse sin corazón. Amar era convertirse en mártir.

Así, sin corazón, pero con la certeza de saber que amaba, tomó el camino opuesto, volviendo la cabeza cada tanto, mirándola a ella, mirándolo a él (al otro), tan alegres y tan equivocados. Ninguno de los dos podría saber nunca lo que era el amor.



CREACIÓN



Se dice, al menos así me dijeron, que la fotografía es el invento que más deploró y deplora Dios. Antes, bastaban tres generaciones (a veces incluso dos) y un poco de distancia para que los humanos cayeran en el olvido. Crear hombres era una tarea sencilla, repetitiva. Ahora, por el contrario, siempre quedan registros. Crear pasó a ser una imposición de originalidad, una tortura de rostros nuevos y distintos. A Dios, eso se dice, se le están acabando las ideas, y poco falta para que los nuevos vuelvan a ser los de antes.





EL DESTINO



El Destino es un chico medio idiota jugando con sus soldaditos de plástico. Cada tanto quema a uno, aplasta a otro y exalta a otro. Eso sí, su diversión más grande consiste en hacerles creer a todos que hay un porqué.



HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE



"Hasta que la muerte los separe" escucha que dice el sacerdote en el altar, frente a los novios. Desde uno de los bancos los ve, tan enamorados, tan seguros. "Ingenuos", piensa, "la muerte no separa. No hay nada que una más que ella, y nada que separe más que la vida".



PREFERENCIAS



Prefiere la soledad para evitar el abandono; la muerte, para no preocuparse por la enfermedad; la tristeza, para no sucumbir al miedo. Huye incansablemente del amor eligiendo a quien no ama, no sea cosa que la vida se interponga y le haga una pregunta.



NUNCA SE SABE



          -Chau, papi -dijo Rocío, al tiempo que estiraba el cuello para darle un beso en la mejilla.

          -Chau, hermosa -respondió él-. Portate bien.

          Se besaron. Entonces, Rocío se dio media vuelta y caminó hacia la entrada del colegio, arrastrando su mochila con carrito.

          Él la vio alejarse. La vio entrar. La vio perderse por el largo pasillo pintado de verde. Si hubiera sabido que no la iba a volver a ver, habría buscado la forma de mirarla un rato más. Si hubiera sabido que no le iba a volver a hablar, le habría dicho que la amaba. Si hubiera sabido que la vida le iba a decir a uno de ellos "basta", habría sumado al beso un fuerte abrazo.

          O no.

          No hay modo de saberlo.



BREVE HISTORIA DE AMOR



Ella subestimó su amor. Él sobrestimó su paciencia. Ahora ambos viven el intento de olvidarse. Lo que podría haber sido una maravillosa novela de amor, no pasó de borrador.



COMPRENSIÓN



Adquirió un nivel de comprensión que sólo el sufrimiento puede dar. Por eso, lo que ella llegó a entender, nadie lo quiere saber; lo que ella puede decir, nadie lo quiere escuchar.



MADUREZ



Tal vez enfrentar la vida con madurez sea llorar a escondidas fingiendo que no se llora, reír abiertamente fingiendo que se ríe y mirar los ojos de una persona fingiendo no ver los ojos de otra.



PROGRESO



Construimos las ciudades más grandes y desarrolladas, pero soñamos con descansar en una casa en el campo o en la playa. Creamos los mejores sistemas de audio para componer todo tipo de música, y nos relajamos poniendo en YouTube sonidos de la naturaleza. Tenemos todos los efectos especiales a nuestra disposición en todos los formatos posibles (televisores, celulares, cines) y nos quedamos "tildados" ante la simpleza de un árbol, de una nube o de un relámpago. Desarrollamos los mejores perfumes para que huelan tan bien como la más silvestre de las flores (y, tenemos que admitirlo, no hay olor como el de la lluvia). Tocamos miles de veces decenas de pantallas al día, aunque nada se siente mejor que el cuerpo de otra persona en la pasión de la mutua entrega. En fin, el ser humano, ese ser que progresa nostálgicamente mirando de reojo hacia atrás.



ELLA Y EL CINE (Una historia de amor)



Ella lo miró, inmóvil y en silencio. No tenía nada que decir, ya no. Sin embargo, él sí. A él le quedaba algo. A él siempre le quedaba algo.

Al tiempo que una lágrima rebelde caía de uno de sus ojos sin siquiera rozar la mejilla (tan desesperadas estaban como él las lágrimas que vertía), siguió con lo que venía diciendo:

-No dejo de pensar que hubiese sido mejor morirme mientras estábamos juntos. Me hubiese muerto sabiendo que me amabas, y por eso me hubiera ido en paz. ¿Pero ahora cómo hago? ¿Cómo hago para VIVIR en un mundo en el que yo te amo a vos y vos amás a otro? Y no sólo eso. ¿Cómo hago para MORIR en un mundo así? ¿Cómo irme, sabiendo que tu corazón no va a albergarme cuando ya no esté? ¿Cómo existir, cómo ser, si ya no puedo vivir ni morir?

Él apretó los párpados, esforzándose por no dejar salir ni una lágrima más. Ella, con sus ojos también vidriosos, estiró su mano y a punto estuvo de tocarle el hombro, pero se contuvo. Tenía que irse. Su novio la estaba esperando para ir al cine. Y ella amaba ir al cine.



SER ESCRITOR (II)



Para un escritor, escribir.
Para no morir, escribir.
Cuando ya no se puede más, escribir.
Cuando se está tan roto que no hay forma de reconocerse, escribir.
Buscarse en la escritura.
(Re)Armarse en la escritura.
Encontrarse en la escritura.
Si el "sentido" es algo meramente humano, encontrar sentido en la escritura.
Y que nos dejen.
Que nos ignoren.
Que nos olviden.
¿Qué importa?
Para un escritor, escribir.
Con lo que queda, escribir.



AMISTAD



Estoy en Burger con mi hijo. Después de comer su cajita infantil, se fue a jugar al pelotero, donde hay otro nene de más o menos su edad. A los pocos segundos ya se entendieron y ahora simulan ser superhéroes que se enfrentan a villanos. No hay tiempo para preguntar nombres, simplemente se llaman el uno al otro con el apelativo de "amigo". Amigo... A lo mejor eso es la amistad, encontrar a alguien con quien imaginar salvar el mundo.



LA NATURALEZA ES SABIA



"La naturaleza es sabia", pensó segundos antes de que la corriente lo arrastrara.



RESPIRAR



-Papá -dijo la nena sin desviar la mirada de su rompecabezas de Topa-, va a ser mejor que empieces a respirar. Ya olés feo.



DARSE CUENTA



Llega un momento en que te das cuenta. Te das cuenta de que sufrir es una decisión, la tuya; de que escuchar al miedo siempre es una opción, y no la más sabia; de que si alguien habla de vos no te define, se define; de que haber amado nunca fue un error, aunque te haya costado el corazón; de que mientras estás vivo estás tan vivo como cualquiera, sin importar los pronósticos; de que sos liviano, y lo que te pesa no sos vos, sino lo que cargás encima. Llega un momento en que te das cuenta, y el mundo cambia aunque siga siendo el mismo. Y vos... Bueno, vos tenés que querer darte cuenta. ¿Querés?



MI SANGRE



No importa qué haga ni qué haya hecho. La sangre en mis manos siempre es mía.



TU MIRADA



          ¡¿Cómo conservar ahora tu mirada?! -le gritó con ira al frasco que descansaba sobre la mesa-. ¡¿Cómo conservarla, si los ojos pierden toda su expresión en formol?!



SER ESCRITOR



No importa lo que hacemos para comer.
No importa el éxito.
Mucho menos las ventas.
El reconocimiento es la necedad de delegarle a otro una definición de nosotros mismos.
Si escribís, sos escritor.
Punto.
Escribí, entonces, hasta que te sangren los dedos, hasta que te sientas tan vacío que necesites rellenarte en un nuevo acto de lectura.
Y cuando la muerte te venga a buscar, que te encuentre escribiendo.



LO QUE EL MIEDO HABÍA DEJADO



La muerte finalmente vino a buscar lo que el miedo había dejado, que era muy poco, casi nada.



PICAZÓN



Podría haber esquivado el auto, pero justo en ese momento le picó el ojo y prefirió rascarse.



LA RISA



Le dijeron que la risa podía curarlo. Entonces rio, de todo y con todos. Al año murió. No se curó, pero vivió el mejor año de su vida.



SER HOMBRE






¿Y si Dios no expulsó al Hombre del Edén? ¿Si el Hombre, al comer el fruto de la Ciencia del Bien y del Mal, del conocimiento de lo que es bueno y de lo que no lo es, se dio cuenta de que el Edén no era tan bueno, de que no era el Edén? ¿Si de eso se trata la Caída, de darse cuenta? ¿Si de eso se trata ser Hombre?



360 GRADOS



Le dio a su vida un giro de 360 grados y, aunque le decían que eso no cambiaba nada, sabía que, después de un giro así, cambiaba ella.



SELFIE



Las lentes de las cámaras no tienen consuelo. Se enteraron de que sus antepasadas captaban maravillas y congelaban recuerdos, mientras que ellas, ahora, apenas son más que testigos del mismo rostro sin gracia, en esa aberración fotográfica llamada "selfie". Si tus fotos salen borrosas, no se rompió nada, simplemente es la lente, que llora.



PRINCESA



          Cerró los ojos, recordando esas historias de princesas que su fallecido padre tantas veces le había contado. Las lágrimas todavía estaban frescas, lo mismo que su esperanza. Esperó. Sin embargo, el hada no la visitó esa noche y el príncipe, según leyó después, se casó con otra.



AL FIN



Al fin podía verla, apreciarla en toda su belleza, y sólo había tenido que arrancarse los ojos.



LA MUJER



Hay una mujer muy flaca que va algunas mañanas al Plaza Oeste, se compra un desayuno en McDonald's y se sienta, siempre en el mismo lugar, a mirar a las personas. Algunos dicen que es la Muerte, que se deleita con la mediocridad humana; otros ni siquiera pueden verla, aunque se la señalen; yo, por mi parte, la estoy viendo ahora, y me mira.



SU PEQUEÑA



Ahí está su pequeña, en el escenario, bailando mejor que nunca, con una gracia que le desconocía. ¿Quién diría que llevaba tres días muerta?



TANTO LA QUERÍA



Tanto la quería que, para no lastimarla en ese futuro que prometía decepciones, la asfixió con ternura mientras dormía.



EL AMOR DE SU VIDA



La muerte convirtió a quien iba a ser su ex esposo en el amor de su vida.



SU SONRISA



          Y su sonrisa se convirtió en una mueca cuyo fin no era ya expresar la felicidad de su corazón, sino evitar preguntas.



26 de octubre de 2018

LOS MUERTOS DEL RIACHUELO, de Hernán Domínguez Nimo




El 6 de febrero de 1997, a las 22:04, y en medio de una feroz tormenta, un rayo cae en el Riachuelo. Esto, que no es más que un fenómeno natural, común e intrascendente, genera una reacción química en las contaminadas aguas del río, provocando a su vez otro fenómeno que no tiene nada de natural ni de común ni de intrascendente: todas aquellas personas que habían sido arrojadas al Riachuelo, algunas todavía con vida, otras ya sin ella, se despiertan del oscuro sueño de la muerte. De esta manera, las calles de Buenos Aires, inundadas y casi desiertas como consecuencia de la tormenta, comienzan a poblarse de esta extraña raza de seres que, por convención, podríamos llamar zombis o muertos vivos. No obstante, no hay que caer en el error de creer que se tratan de los ya conocidos zombis del cine y la televisión del Norte, desde George Romero hasta The Walking Dead. No, estos son distintos. Estos zombis son argentinos.

            En Los muertos del Riachuelo, Hernán Domínguez Nimo nos cuenta una historia original que le da varias vueltas de tuerca al tema zombi, tan gastado en la actualidad. Acostumbrados a ver cómo los muertos vivos, cual animales rabiosos, deambulan por las calles en busca de personas a las que comer, los muertos vivos de Domínguez Nimo tienen una misión específica: vengarse de aquellos que los mataron y tiraron al río. Así, estos seres están provistos de una especie de inteligencia colectiva que los orienta y les da una razón de ser, al menos por una noche. Ya no estamos, entonces, ante los malos de la historia, sino que, en un mundo de injusticias, los zombis se levantan del Riachuelo para equilibrar un poco la balanza. Sólo en un país como la Argentina, con su habitual carencia de héroes, puede surgir semejante figura justiciera.

            La novela está escrita y organizada de manera tal que no se pueda abandonar hasta terminarla. Con una maestría admirable, Domínguez Nimo se pone en la piel de un cronista que no sólo cuenta la historia que ha investigado con seriedad y compromiso, sino que también nos habla de su mismo oficio. Así, la historia va avanzando en una alternancia de capítulos y «casos». En cada capítulo, el cronista reflexiona sobre su trabajo, sobre la naturaleza de los zombis y sobre las particularidades de este fenómeno, tan llamativo como silenciado; en cada «caso», a su vez, nos relata cómo uno de los muertos del Riachuelo vuelve a la vida para cumplir con su tarea de venganza. Esta combinación, como dije antes, se suma a la agilidad misma de la pluma del cronista para meternos de lleno en una historia que el lector no podrá soltar hasta quedarse sin páginas que recorrer.

            Por último, es importante destacar que Los muertos del Riachuelo es el quinto libro de la colección Pulp de la editorial interZona, colección que apuesta a revivir, con novelas contemporáneas, una forma clásica de pensar la literatura: aquella orientada al público masivo, con historias de calidad pero a precios accesibles. De hecho, la estética misma de los libros muestra esta alusión a lo barato y rudimentario: manchas de tinta y de café en las hojas, tachaduras y agregados a mano, dibujos en los márgenes, además de ilustraciones a página completa que, en este caso, le correspondieron a Grendel Bellarouse.

            En fin, Los muertos del Riachuelo es una novela que da gusto leer y recomendar. A veces olvidamos que la literatura es ese recurso con el que contamos los mortales para hacer de nuestro día algo mucho más soportable y entretenido. No todos los libros cumplen con semejante misión. Éste sí.

            Y recuerden que en el fondo de las aguas contaminadas del Riachuelo, los muertos tienen memoria… Y esperan.


- Domínguez Nimo, Hernán. Los muertos del Riachuelo. Bueno Aires, interZona, 2018.


***
Sobre el autor: Hernán Domínguez Nimo nació en Buenos Aires, en 1969. Estudió Ciencias de la Comunicación (UBA) y Publicidad (AAAP). Integró la Fundación Ciudad de Arena y forma parte del colectivo Heliconia. Publicó cuentos en revistas y antologías impresas y virtuales, tanto nacionales como internacionales (Axxón, La idea fija, Necronomicón, Sinergia, etc.). Fue finalista en concursos literarios de México, Perú y Argentina y en el Premio Internacional de Ediciones Electrónicas 2008 (España). “Moneda común” ganó el Concurso Fobos (Chile, 2003). Es autor de los libros de cuentos Si algo está muerto no puede morir (2015), Tiempos muertos (2016) y La primera muerte es gratis (2017). Los muertos del Riachuelo es su primera novela.




23 de octubre de 2018

ERROR DE CÁLCULO, de Gastón Intelisano





Error de cálculo es la narración de una investigación policial. Más exactamente, la minuciosa narración de la investigación que lleva a cabo el perito Santiago Soler del homicidio de una familia entera, los Ibáñez. Alguien, con una saña inhumana, asesinó a todos sus integrantes: al matrimonio los mató a cuchillazos; a la hija menor de catorce años, de un tiro en la cabeza; y al hijo mayor, policía, prendiéndolo fuego. Ante semejante escenario, Soler y sus compañeros, el inspector Battaglia y la doctora De Marco, no descansarán hasta encontrar a un culpable que, para empeorar todavía más las cosas, decidió no quedarse tranquilo, sino que continuó secuestrando mujeres con el fin de asesinarlas frente a una cámara de video.

            Usando al mismo Santiago Soler como narrador, Gastón Intelisano nos introduce en el mundo de la investigación policial y de los exámenes forenses, con una maestría digna de alguien que no sólo conoce del tema (en efecto, el autor es, él mismo, criminalista, radiólogo y técnico forense), sino que también sabe contarlo. Sin lugar a dudas, éste es uno de los aspectos más interesantes de la novela: la posibilidad que da a los lectores de ser testigos privilegiados de una forma de investigar que pone sobre la mesa (la imagen no es casual) a la muerte misma para que hable.

            Si bien Error de cálculo (2014) es la tercera novela de la saga que tiene como protagonista a Santiago Soler (es precedida por Modus Operandi y Epicrisis, publicadas en 2011 y 2013 respectivamente, y seguida por Principio de intercambio, de 2016) se puede leer sin ningún problema como primera novela. No hay nada de Santiago Soler que no sea presentado, aclarado y explicado en esta novela. Incluso, podríamos decir (sin hacer ningún spoiler) que el apuro en la resolución de este caso en particular es, por cuestiones personales, sumamente vital para nuestro entrañable investigador.

            No se olviden, Error de cálculo de Gastón Intelisano. Un policial de lujo.


- Intelisano, Gastón. Error de cálculo. Buenos Aires, Vestales, 2014.


***
Sobre el autor: Gastón Intelisano nació en Buenos Aires el 16 de mayo de 1978. Es criminalista, radiólogo y técnico forense. Como escritor, publicó en 2011 el thriller policial Modus Operandi, que le valió la distinción como "Obra de Interés Legislativo para la Provincia de Buenos Aires" por la Honorable Cámara de diputados, y en el que introduce a los personajes que protagonizan sus novelas. La saga encabezada por el criminalista Santiago Soler cuenta, además, con los títulos Epicrisis (2013), Error de cálculo (2014) y Principio de intercambio (2016).

"Un caso de bullying en el campamento" en PERIÓDICO IRREVERENTES






CUENTO NUEVO. Amigos, Periódico Irreverentes acaba de publicar mi relato "Un caso de bullying en el campamento". Los invito a leerlo.





14 de octubre de 2018

ESOS NO SON TODOS LOS VICIOS, de Mauro Yakimiuk





            Esos no son todos los vicios cuenta la historia de Marcos, un joven al que de pronto las cosas le empiezan a salir mal. En sus propias palabras: «Un baldazo de mierda atrás de otro. Trabajo, novia, padres. Todo se vino abajo. Qué sé yo»[1]. Y no hay exageración en lo que dice. Todo se derrumba al mismo tiempo: sus padres se mueren en un accidente de autos el día en que festeja su propio cumpleaños, su novia lo deja por su mejor amigo, pierde su trabajo, entre otras adversidades que no mencionaré para no hacer ningún spoiler. Sea como fuere, después de que su vida sufre un rotundo quiebre, Marcos empieza a vagar por la ciudad en busca de una salida, de alguien que le dé una mano. En su recorrido, repleto de peripecias, se encontrará con un mundo cargado de excusas, de personas que no están dispuestas a hacer un favor a menos de conseguir algo a cambio. Y en un mundo así, quien no es un hijo de puta es una víctima, y Marcos no está dispuesto a ser una víctima. Si pudiéramos describir brevemente al protagonista de esta novela, podríamos decir que es un hijo de puta que se cree buena persona en un mundo lleno de hijos de puta que se creen buenas personas. Todos cagan a los demás, y todos encuentran excusas para justificarse.

            Publicada por Azul Francia editora y con prólogo de Luis Mey, Esos no son todos los vicios marca el ingreso de Mauro Yakimiuk al mundo de la narración. Ingreso que, por otra parte, no podría ser más auspicioso. Con esta primera novela, Mauro cumple con todas las expectativas y las supera. Una narración contundente, fácil de leer y que te lleva de la mano sin que notes el empujón; un protagonista complejo, que no nos deja sacar conclusiones definitivas y que nos obliga a reconsiderar, página tras página, todo lo que creemos saber de él; una historia que, en su poco más de cien páginas, genera repulsión y atracción con fuerzas iguales. En definitiva, una novela que no sólo hay que leer, sino también recomendar. Con un poco de suerte, y otro tanto de desgracia, podremos reconocernos en el rostro de Marcos e intuir (hasta que nos libremos con alguna excusa) que (tal vez) nosotros también somos unos hijos de puta que van por la vida con la creencia de ser buenas personas.


***
Sobre el autor: Mauro Yakimiuk nació en Buenos Aires en 1979. De carácter multifacético, es escritor, dramaturgo, director de teatro, productor y periodista. Estudió periodismo deportivo en DeporTEA. Además, se formó en producción treatral con Gustavo Schraier, en dramaturgia con Mariana Mazover y en narrativa con Luis Mey. Creó y lleva adelante Entre Vidas, un blog de entrevistas. Esos no son todos los vicios es su primera novela.



[1] Yakimiuk, Mauro. Esos no son todos los vicios. Buenos Aires, Azul Francia, 2018, p. 56.

16 de septiembre de 2018

MAGGIE, una de zombis… bien distinta







Ante la presencia de un nuevo virus, que convierte a los infectados en zombis anhelantes de carne viva, el mundo trata de reponerse y seguir adelante. Las personas hacen lo que pueden, esperando que la ciencia dé las explicaciones necesarias que tanto tardan en llegar. En este contexto, Maggie (Abigail Breslin), una joven que vive en el campo con su familia, es mordida y, en consecuencia, infectada. Desde ese momento, Wade (Arnold Schwarzenegger), su padre, no hace más que cuidar de ella y acompañarla en los últimos momentos de un recorrido que sin lugar a dudas terminará con la transformación definitiva de Maggie.

Si bien las características que Maggie (2015) les otorga a los zombis no difiere de lo que se suele ver en otras películas de esta temática, la forma en que desarrolla el argumento la vuelve novedosa y, por qué no, única. Como todos los muertos vivientes, los zombis de Maggie se convierten en tales después de que otro zombi los muerda. Además, anhelan carne viva (en especial humana) y, una vez transformados, desconocen cualquier vínculo social o amoroso. Lo nuevo, en todo caso, aparece en lo que se refiere a los tiempos de la transformación: mientras que el cine nos acostumbró a conversiones rápidas, prácticamente inmediatas, en esta película podemos ver un proceso lento en el devenir zombi, que no sólo es sufrido por la familia, los amigos y el mismo infectado, sino que también es acompañado con controles médicos y con medicamentos que, si bien no pueden revertir la enfermedad, al menos intentan ralentizarla. En este contexto, el foco no está puesto, como suele estar, en lo terrorífico del «muerto vivo». Para nada. El horror se encuentra en lidiar con el hecho de que uno de los nuestros, a quien amamos, ha enfermado y va a morir.

Wade, entonces, se propone cuidar de Maggie, mientras todo un sistema de salud y de seguridad le indica que lo correcto es entregarla a la «cuarentena». ¿Pero cómo hacerlo cuando la infectada es la propia hija? ¿Cómo abandonar a la persona más amada en los brazos de la muerte y de la soledad? Maggie pone en escena la peor de las tragedias, la del padre que debe ver morir a su hija. Si digo que Maggie es una película de terror, lo hago desde este punto de vista (no es casual que algunos amantes del género la hayan menospreciado).

En fin, con actuaciones dramáticas extraordinarias (entre las que se destaca, tal vez por la sorpresa que genera, la de Schwarzenegger), una fotografía hipnotizadora y una dirección digna de elogio, Maggie logra trascender las fronteras de una temática que, en medio de los horrores, suele sacar más risas que lágrimas. Si andan con ganas de ver una buena película, vean Maggie. Sáquense los prejuicios. Véanla sin proyectar, sin comparar, sin esperar nada. Después de todo, es una de zombis, aunque bien distinta.


***
Título original: Maggie
Año: 2015
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Henry Hobson
Guion: John Scott 3
Fotografía: Lukas Ettlin
Reparto: Arnold Schwarzenegger,  Abigail Breslin,  Joely Richardson,  J.D. Evermore, Laura Cayouette,  Amy Brassette
Productora: Lionsgate / Grindstone Entertainment Group / Silver Reel




LA PUERTA CERRADA en Revista Kundra






CUENTO NUEVO. Amigos, arrancamos septiembre con todo. Revista Kundra acaba de publicar mi relato "La puerta cerrada". Los invito a leerlo.






DEBAJO DEL AUTO en Periódico Irreverentes






NUEVO CUENTO. Amigos, Periódico Irreverentes acaba de publicar "Debajo del auto". Los invito a leerlo. Saludos.

https://periodicoirreverentes.org/2018/07/09/debajo-del-auto/




14 de enero de 2018

SAV VIII, triste y provisorio final

           



            Diez años después de la muerte de John Kramer, una serie de nuevos asesinatos, producto de lo que parece ser un nuevo «juego», vuelve a traer a la memoria su figura. ¿Realmente está muerto? ¿Volvió, tras una década, con el fin de escarmentar a aquellos que lo necesitan y merecen? ¿O se trata de un simple imitador, que se subió a los hombros de un gigante?

Saw VIII (Jigsaw) es la nueva entrega de la saga que en Argentina se conoce como El juego del miedo. En 2010, cuando salió Saw 3D: The Final Chapter, ya me había preguntado si, como se afirmaba, la trama había llegado a su fin. En su momento, así lo deseaba: me gustaba mucho como para verla derrumbarse con un film que no estuviera a la altura de sus predecesores (ver "EL JUEGO DEL MIEDO VII: un balance"). Finalmente, el momento de la desilusión llegó.

            Jigsaw está lejos de cumplir con las expectativas. Se repiten, anacrónicamente, fórmulas que ya vimos con deleite en las películas anteriores, pero que ahora exigirían una renovación. Y no me refiero a los juegos sádicos y a la sangre que desborda por la pantalla (los que disfrutan de estas cosas, tal vez queden conformes), sino a ciertas manipulaciones de las reglas del espacio y del tiempo, sorpresivas y admirables cuando se trataban de una innovación riesgosa, frustrantes al quedar reducidas a una fórmula efectista.

            Además, algo destacable de la saga, y que se mantuvo hasta la entrega anterior, era su uniformidad argumental. Ante cada nuevo guión, seguíamos completando el rompecabezas, que se hacía cada vez más y más asombroso. Ahora, sin embargo, vemos con desilusión que esta nueva historia no se acopla a la anterior, lo que sin duda permitirá un nuevo despliegue a futuro, aunque fracasa en sus intentos de continuidad. Es como si nos enfrentáramos a un rompecabezas nuevo, que alude al anterior sin formar parte de él. Y lo peor de todo es que esto no es el resultado de una decisión consciente. No. Es evidente que la intención de seguir sumando a la historia central está, lo que falta es un buen resultado.


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Ficha técnica:
Título original: Jigsaw
Año: 2017
Duración: 91 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Michael Spierig, Peter Spierig, The Spierig Brothers
Guión: Josh Stolberg, Pete Goldfinger (Personajes: James Wan, Leigh Whannell)
Música: Charlie Clouser
Fotografía: Ben Nott
Reparto: Matt Passmore, Callum Keith Rennie, Clé Bennett, Hannah Emily Anderson, Laura Vandervoort, Tobin Bell
Productora: Lionsgate / Serendipity Productions / Twisted Pictures / A Bigger Boat




8 de enero de 2018

REBEL IN THE RYE (y lo que significa ser escritor)





            Hoy vi Rebel in the Rye, una película basada en la vida de J. D. Salinger. Estoy conmovido e impresionado. La verdad es que conocía poco (o casi nada) de la vida de este escritor. Sabía que se trataba de un autor norteamericano de culto que había decidido convertirse en ermitaño. No mucho más. La lectura de The Catcher in the Rye (a la que llegué, supongo que como muchos otros, por ser el libro que inspiró a Mark Chapman, el asesino de Lennon) echó por tierra la poca curiosidad que sentía. No sé si se debió a que la leí en un momento inapropiado de mi vida o a la insoportable traducción en español peninsular que compré, pero la cuestión es que no me gustó para nada. Me pareció aburrida y monótona. Después de eso, el nombre de Salinger pasó a ocupar ese limbo de autores a los que difícilmente volvería.

            La película comienza con los años iniciales de la carrera de Salinger como escritor, plagada de rechazos y frustraciones, y llega hasta el momento en que decide retirarse de la vida pública, después de haber conocido la fama y el éxito. Pero no sólo eso. Además, y principalmente, la película trata sobre lo que significa ser escritor. Ser escritor de verdad, sin distracciones. Y un escritor de verdad es aquél que escribe sin esperar nada a cambio, sin esperar siquiera la lectura de sus textos. Porque, a veces, hasta publicar puede ser una distracción, que desvía al artista de su producción sometiéndolo con halagos y presiones. Es justamente lo que entendió Salinger, para quien la escritura se había convertido en la religión que le permitió superar los traumas de la Segunda Guerra Mundial.

            Ser escritor, sin distracciones… Dedicar toda una vida a escribir sin esperar nada fuera de la misma escritura… ¿Cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a eso? ¿Cuántos de nosotros dejaríamos todo para escribir en verdadera soledad? Me hago estas preguntas en un mundo hiperconectado, donde las distracciones se multiplicaron exponencialmente. No sólo esperamos que se lean nuestras historias, sino hasta el estado más banal subido a Facebook o a Twitter (sí, ya sé, también espero que lean esta reseña y le pongan "Me gusta"). ¿Qué diría Salinger de los escritores que pasan más tiempo en sus redes sociales que en sus ficciones?

            Preguntas que me hago y que no estoy seguro de poder (o querer) responder.


***
Título original: Rebel in the Rye
Año: 2017
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Danny Strong
Guión: Danny Strong (Novela: Kenneth Slawenski)
Música: Bear McCreary
Reparto: Nicholas Hoult,  Kevin Spacey,  Zoey Deutch,  Sarah Paulson,  Hope Davis, Victor Garber
Productora: Black Label Media